El oficio de encuadernar: libros que resistirán cien años
En un taller de tres mesas se restauran biblias del siglo XVII y cuadernos escolares: la misma paciencia para todo.
En el taller hay tres mesas y una regla no escrita: la misma paciencia para una biblia del siglo XVII que para un cuaderno escolar. La encuadernación artesanal sobrevive porque hay cosas que el plástico no sabe hacer: durar y envejecer bien.
El proceso que más asombra a quienes lo ven por primera vez: un libro se puede volver a coser como se cose una herida — con hilo, aguja y presión justa — y quedar más fuerte que el primer día.
El oficio está en transición: los pedidos privados crecen, la demanda institucional se digitaliza. La tarea pendiente, dice el maestro, no es sobrevivir: es que el oficio aprenda a contar por qué sigue importando. Pista: los libros que nadie restauró ya no pueden contarlo.
Escrito por
vicmx
Periodista de demostración: este perfil y sus textos son ficción, creados para validar el diseño. (Perfil ficticio.)
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Comentarios 2
Julián Vega
Muy buena explicación. Me quedó la duda de cómo se aplicaría esto en el día a día. (Comentario ficticio.)
Ana Ríos
Ojalá haya segunda parte. Este tipo de notas se agradecen. (Comentario ficticio.)